Manu Pijierro El blog

Autarquía personal: una ética práctica.

Publicado el 21 de febrero de 2026 por Manu Pijierro


Imagen representativa de los conceptos autarquía personal Imagen representativa del concepto autarquía personal, generada con inteligencia artificial (Gemini)

«Para quien no tiene un puerto al que llegar, ningún viento le es favorable».
Lo dijo Séneca, contemporáneo de Jesucristo. Hace dos mil y pico años. Antes de ayer, vamos.

Llevo mucho tiempo dándole vueltas a una serie de reflexiones que nacen con la idea de poner orden, dar nombre a ciertas decisiones y entender por qué cada vez estoy más alineado con algunas formas de vivir mientras que otras formas, sin embargo, me resultan cada vez menos sostenibles. Asómate a la calle, o a tu red social favorita, ¿qué ves? No me lo digas, lo sé. En la calle, depende de la hora y el sitio y en la red social depende del algoritmo que, has de reconocer, ya te tiene más que calado. Pero todo eso que estás viendo, lo real y lo virtual, corresponde a una época que nos empuja hacia fuera: más visibilidad, más consumo, más velocidad, más ambición, más de todo y sin límite, a 'full'. Pero, rara vez, alguien se pregunta desde dónde se construye todo eso, cuál es la base, qué hay debajo de todas esas capas de postureo. Cada un@ que se pregunte lo que quiera pero yo me pregunté: ¿qué me sostiene cuando el contexto deja de ser favorable? Si mañana me quitaran todo lo que tengo, ¿qué es lo que realmente me quedaría?
Yo me lo he preguntado, lo he intentado responder y ahora lo comparto contigo.

Veamos, la idea central es sencilla: Autarquía Personal, gobernarse para depender menos y vivir con más libertad. La verdadera (y duradera) estabilidad se construye de dentro hacia fuera. Esto es "asín", no se discute y es mi punto de partida.

Conceptos o ideas que la componen

Con estos mimbres, más de uno me acusará de no ser precisamente la alegría de la huerta. Tiene razón.

Autarquía personal

¿Qué significa? únicamente para tenerlo como referencia, una definición más o menos canónica podría ser (presta atención, que esto entra seguro en el examen y vale un punto):

1) Disciplina: gobierno interior

Antes de aspirar a nada, conviene gobernarse. Repito, antes de aspirar a nada, conviene gobernarse. Sencillo de decir, difícil de completar. Gobernarse significa conocerse, aceptarse y saberse manejar en cualquier situación.

El tiempo, la atención y la energía no son infinitos. Sin disciplina, todo se vuelve reactivo: respondes al primer estímulo que te entra por los sentidos, atiendes urgencias ajenas, impulsos momentáneos, satisfaces el placer por encima de la necesidad. La disciplina, no busca producir más, sino depender menos. Tener fortaleza ante el azar y, para ello, fortalecer el hábito y la intención ante la incertidumbre. Vivir sin un gobierno interior es como caminar sin brújula, sin referencias, sin un control real de nosotros mismos.

2) Austeridad: relación con lo material

Reducir necesidades no empobrece, al contrario, te libera. La austeridad no nace de la escasez, sino de la elección consciente de escoger únicamente lo necesario. No significa ser un agarrado en lo económico ni un miserable en lo material. Al contrario, significa calcular y valorar exacta y justamente lo que es necesario en cada momento. Interiorizar el concepto de suficiente. Que palabra tan bonita: suficiente (menos en las notas de clase. -Manolito, tienes un suficiente. Raspado, además-, -Boh, p'os me lucío entonces- ). Llevar una vida ligera, minimalista. Cuanto menos necesitas, menos temes perder y a menor temor, más libertad.

3) Previsión: relación con el tiempo

Prever no es vivir preocupado por el mañana, sino respetarlo. Pensar a largo plazo, anticipar escenarios difíciles y aceptar la fragilidad de lo personal y lo material forma parte de una ética adulta y consciente. La previsión no elimina la incertidumbre, pero la acota y la hace más manejable y, en cierto modo, la controla. Memento mori por encima de carpe diem.

4) Autarquía: síntesis vital y profesional

La autarquía no es aislamiento ni autosuficiencia absoluta. Es buscar un equilibrio. Se trata de reducir dependencias innecesarias para ganar margen de maniobra. Autarquía tanto en lo personal como en lo profesional, especialmente cuando se trabaja por cuenta propia, como es mi caso, como autónomo.

En mi interior se mezclan tres alter egos, dispares entre sí, pero interesantes en el resultado de la mezcla:

5) Sacrificio

Por último, pero no menos importante, existe un elemento transversal que atraviesa todo lo anterior y que rara vez se menciona por la connotación negativa que se le ha otorgado de siempre: el sacrificio. Pero aquí, sacrificio no es entendido como heroísmo ni como penitencia, sino como aceptación consciente del coste que implica cualquier forma de libertad (esta frase me ha costado escribirla una media hora, más o menos).

Gobernarse exige renunciar a impulsos, es decir, frenarse ante los deseos primarios que nos asaltan constantemente. Vivir con austeridad exige renunciar a comodidades superfluas. Prever exige renunciar a gratificaciones inmediatas.

Toda autonomía tiene un precio y no es barato, aunque ahora en febrero estemos en época de rebajas. El sacrificio no es el objetivo, pero sí la prueba de coherencia y esfuerzo cuando lo cómodo deja de coincidir con lo correcto. Hablando de lo correcto, te voy a dejar otra idea muy potente: Haz lo correcto, no lo fácil.


Solo una cosa más. Esta serie de reflexiones no pretende convencer a nadie. Solo es una forma de alinear y compartir valores, decisiones y forma de vida.
Sin épica.
Sin promesas.
Sin atajos.
Sin dramas.
Sin devolución del importe ni garantía, que esto no es El Corte Inglés.

Muchas gracias por leerme.

¡Chimpún!


Escríbeme y déjame tu opinión

Si quieres dejar un comentario, sugerencia o crítica constructiva, puedes hacerlo a través del siguiente formulario de Google. Haz clic aquí para acceder al formulario de comentarios.

¡Muchas gracias por tu tiempo!


Espacio para la publicidad personal. Si has llegado a este artículo desde más allá de Orión, te cuento que soy Manu Pijierro, un desarrollador de aplicaciones web especializado en la creación de soluciones personalizadas para empresas como ERPs y CRMs.
Si necesitas algún tipo de software a medida o crees que te puedo ayudar de alguna forma no dudes en ponerte en contacto conmigo escribiéndome al correo electrónico mpijierro@gmail.com. Si no puedo yo, intentaré ponerte en contacto con alguien que sí pueda ayudarte. Prometido.

Además, si te ha gustado este artículo, tengo escritos muchos más sobre los más variopintos temas. Aquí tienes algunos...